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Cómo tomar buenas fotografías de comida: 5 cosas que debes cuidar

Foto del escritor: Quadrante
Quadrante
16 ago
3 min de lectura

Una buena fotografía de comida no solo debe verse bonita: también debe hacer que el platillo se vea apetitoso. Siempre nos preguntamos "¿Cómo tomar fotografías de comida?"

Y para conseguirlo no necesitas comenzar con una cámara profesional, luces costosas o un estudio completo. Si estás empezando, hay algunos elementos básicos que pueden mejorar muchísimo tus fotografías.


1. Cuida la luz

La luz es uno de los elementos más importantes en fotografía gastronómica.

Si estás comenzando, prueba colocando el platillo cerca de una ventana y utiliza la luz que entra de manera lateral.

Esto ayuda a que los alimentos tengan volumen, textura y sombras naturales.

Evita, cuando sea posible, fotografiar únicamente con la luz del techo del restaurante o de tu cocina, ya que puede generar sombras poco favorecedoras o colores extraños.


Fotografía de platillo caliente

2. Observa el platillo antes de tomar la foto

Antes de levantar la cámara, revisa qué estás fotografiando.

¿El plato está limpio?

¿Hay salsa en algún lugar donde no debería?

¿Los ingredientes se ven frescos?

¿Puedes acomodar mejor algún elemento?

En fotografía de alimentos, los pequeños detalles cuentan muchísimo.

A veces, limpiar el borde del plato o mover ligeramente un ingrediente puede hacer que la fotografía se vea mucho más profesional.

3. Elige bien el ángulo

No todos los platillos funcionan desde el mismo punto de vista.

Por ejemplo:

Una pizza, una tabla de alimentos o un desayuno pueden verse muy bien fotografiados desde arriba.

Una hamburguesa, un pastel o una bebida suelen funcionar mejor desde un ángulo más bajo porque nos permite apreciar sus capas y volumen.

Antes de tomar una fotografía, prueba diferentes posiciones y pregúntate:

¿Desde dónde se ve mejor este platillo?

Fotografía de wafles con cereal

4. Cuida todo lo que aparece alrededor

Una buena fotografía gastronómica no depende solamente de la comida.

También importa la mesa, los cubiertos, las servilletas, los vasos, los colores y el fondo.

No necesitas llenar la fotografía de objetos.

Muchas veces, menos elementos ayudan a que el platillo tenga mayor protagonismo.

Piensa primero qué quieres que vea la persona y después elimina cualquier cosa que distraiga.

5. Haz que la comida conserve su textura y color

Cuando fotografiamos alimentos queremos que prácticamente podamos imaginar cómo saben.

Busca que el pan conserve su textura, que las verduras se vean frescas, que una bebida tenga brillo o que una salsa mantenga su color.

La luz, el enfoque y una edición sencilla pueden ayudarte mucho.

Cuando edites, evita exagerar la saturación o modificar demasiado los colores. El objetivo es mejorar la fotografía sin hacer que la comida deje de parecer real.

Un pequeño ejercicio

La próxima vez que tengas un platillo frente a ti, no tomes inmediatamente la fotografía.

Primero observa:

la luz, el ángulo, el fondo, los colores y los pequeños detalles del plato.

Después toma varias fotografías cambiando solamente uno de estos elementos.

Probablemente notarás que, sin cambiar de cámara, puedes obtener resultados completamente distintos.

Toma fotográfica a 45° de tacos

La fotografía gastronómica comienza antes de presionar el botón

Fotografiar comida no consiste solamente en apuntar la cámara hacia un platillo.

Implica aprender a observar cómo la luz, la composición, el color y la presentación pueden hacer que un alimento resulte mucho más atractivo.

En nuestro curso de Fotografía de Alimentos y Restaurantes en Quadrante trabajamos precisamente estos elementos para aprender a crear imágenes que no solo documenten un platillo, sino que también ayuden a comunicar su sabor, personalidad y presentación.

Porque una buena fotografía gastronómica debería conseguir algo muy sencillo:

que te den ganas de probar lo que estás viendo.

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